“Siete años después nos reencontramos y nos unimos para retomar este compromiso con la verdad y la justicia [...] con el propósito de dejar un mensaje para nuestra sociedad: no todo está perdido, hay mucho trabajo por hacer [...] y solo lo podemos hacer de forma sostenida con el aporte de todas y todos”. Con estas palabras, Roberto López, director del Instituto de Derechos Humanos de la UCA (Idhuca), inauguró el Festival Verdad 2026, que se llevó a cabo el 10 de octubre en el Auditorio Ignacio Ellacuría y sus alrededores.
Nacido en 1998 con el propósito de mantener viva la memoria histórica, el Festival se reactivó este año para continuar promoviendo los derechos humanos a través del arte y la cultura.
La música ha sido uno de los ejes centrales del Festival desde sus orígenes. Este año, en el concierto participaron las artistas Mina del Mar, de Guatemala, y María Inés Ochoa, de México, junto con los grupos salvadoreños Unidos por Monseñor Romero, Las Musas Desconectadas y Conjunto Tropidélico.
María Inés Ochoa destaca, en una entrevista con Radio YSUCA, el vínculo entre la música y los procesos de reivindicación social en la región: “La música ha acompañado históricamente las luchas sociales de América Latina y se convierte en una expresión de alegría, memoria y dignidad”.
La jornada incluyó la creación del mural colectivo Tejiendo comunidad, bajo la dirección del ilustrador salvadoreño Renato Mira. Además, se exhibieron obras elaboradas por estudiantes que participaron en el taller de ilustración impartido por Mira como parte de las actividades del Festival.
La danza se sumó con “Habitar en la esperanza”, una presentación de la bailarina salvadoreña Paola Lorenzana que exploró el cuerpo y el movimiento como formas de expresión y encuentro.
En el marco del Festival, también se realizó la premiación de un concurso de audiovisuales cortos que abordan la dignidad en la vida cotidiana desde las perspectivas y experiencias de los jóvenes.
Con su regreso, el Festival Verdad buscar dar voz al arte y la cultura para compartir historias, construir comunidad y mantener vigente el compromiso con la memoria, la verdad, la justicia y la solidaridad.