Cuando los astros se alinean

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Benjamín Cuéllar
05/04/2014

Dentro del estudio del cosmos, el fenómeno de la conjunción u oposición de los astros es conocido como sizigia. Para que ocurra, se necesitan, al menos, tres partícipes. Sus dos manifestaciones más frecuentes y conocidas son las que tienen como protagonistas al Sol, la Luna y la Tierra. Si esta última se encuentra entre el primero y la segunda, se disfruta del plenilunio o noche de luna llena. El novilunio o luna nueva sucede cuando el satélite es el que se encuentra en medio. En estos escenarios pueden ocurrir eclipses que, de forma parcial o total, producen oscuridad. Algo similar está pasando en El Salvador: se están alineando ciertos "astros" que, dependiendo de cómo se comporten, pueden generar claridad o tinieblas para las víctimas de antes y durante la guerra, que reclaman —con derecho— verdad, justicia y reparación integral.

Primero asoma, en esa conjunción, Eloy Velasco. Él es el juez sexto de la Audiencia Nacional de España y tiene a su cargo la instrucción del proceso judicial contra un grupo de militares salvadoreños, por su participación en la masacre en la UCA, la madrugada del 16 de noviembre de 1989. Velasco acaba de resolver seguir adelante con este caso, pese a la reforma introducida recientemente a la Ley Orgánica del Poder Judicial en su país; reforma que él mismo calificó de "ilógica". Su decisión se basa en los cargos: asesinatos terroristas. Queda pendiente determinar si la justicia salvadoreña, en su momento, actuó de manera fraudulenta o incompleta para establecer la verdad de los hechos y sancionar a sus responsables.

Además de Velasco, aparece otro astro en un firmamento cuyo telón de fondo es la próxima conmemoración de la masacre, que en noviembre cumplirá veinticinco años. Debido a que este año también se contarán cinco lustros de condenable impunidad, protectora de sus autores materiales e intelectuales, es necesario incorporar en esta alineación a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Esta emitió su informe sobre el caso, el 22 de diciembre de 1999. Quince años han pasado y sus recomendaciones aún no han sido cumplidas por el Estado salvadoreño. ¿Qué pidió hacer la Comisión? Primero, investigar de forma completa, imparcial, efectiva y expedita, según los estándares internacionales, para juzgar y sancionar a todos los responsables de los hechos. Segundo, reparar integralmente las consecuencias de las violaciones cometidas. Y tercero, adecuar la legislación interna a lo que manda la Convención Americana sobre Derechos Humanos para, así, anular la ley de amnistía.

De Francisco Flores y Antonio Saca no había razón para esperar que hicieran algo bueno. Cristiani era jefe de Estado cuando ocurrió la matanza y, por tanto, comandante general de la Fuerza Armada. Puesto así, tiene una responsabilidad que debe ser investigada. Pero aquí ni siquiera en broma se le investigó, pese a que la UCA presentó en la Fiscalía General de la República una demanda en su contra, que incluía a los seis militares de mayor rango durante esa administración. En lugar de hacer lo correcto, todos ellos fueron favorecidos por la "autoamnistía" decretada por la Asamblea Legislativa.

Cuando les tocó presidir, Flores y Saca evadieron las recomendaciones de la Comisión Interamericana con argumentos burdos y despectivos. El primero dijo que "prestar atención a las sugerencias del documento atentaría contra la paz en el país". A eso agregó que no desestimaba que la Organización de Estados Americanos se pronunciara; y que "lo que pasa es que nosotros estimamos la paz que hemos logrado". Tanto él como Saca se entendían con Cristiani y no iban a permitir que lo sancionaran, dentro o fuera del país. Tras la presentación de la querella en la Audiencia Nacional de España, Saca dijo sentirse muy orgulloso del "presidente de la paz". "Yo quiero —declaró— mandarle un mensaje al presidente Cristiani: estamos con él y lo apoyamos y lo apoyaremos hasta el último instante, porque es un hombre histórico para el país". Vueltas las que da la vida; revolcadas, a veces. Estos tres ahora se muerden entre sí, pero antes se besuqueaban. Por eso es comprensible, aunque inaceptable, que como jefes de Estado areneros no hicieran caso a la Comisión Interamericana.

Con el actual mandatario, ¿qué pasó? Nada digno de ser recordado. Más allá de que sus representantes hayan dicho que el Órgano Ejecutivo había cumplido con lo que le correspondía (la reparación integral), no hay nada de qué pavonearse. Porque no es reparación integral rendir homenaje público y entregar condecoraciones a seis víctimas, cuando en realidad fueron ocho las personas masacradas. Mauricio Funes entregó post mortem la Orden "José Matías Delgado" a los seis jesuitas.

De Julia Elba y Celina Ramos se acordó solo a medio discurso. Luego de expresar su "más grande reconocimiento" a los sacerdotes por su sacrificio, dijo: "Martirio del que participan también, por supuesto, sus dos colaboradoras". Y ante las recomendaciones sobre investigar, sancionar y adecuar la legislación interna para anular la amnistía, los representantes de Funes intentaron una y otra vez salvarlo argumentando que el Ejecutivo había cumplido su parte; el resto era problema de la Fiscalía General de la República, del Órgano Judicial y de la Asamblea Legislativa. Pero como está de salida y además dio refugio a los militares acusados en España, cuando estos debieron ser capturados en agosto de 2011, no forma parte de esta alineación de astros.

El que sí lo hace, hoy por hoy, es Salvador Sánchez Cerén, presidente electo de El Salvador. Y con él, surgen las preguntas. ¿Asumirá como jefe de Estado su obligación de cumplir y hacer cumplir las recomendaciones de la Comisión Interamericana? Sea quien sea el Fiscal General, si comete el delito de omisión en la investigación, ¿promoverá desde el Ejecutivo su antejuicio para separarlo del cargo e intentar con otro la investigación de los hechos? Por mucho menos, Funes lo está haciendo con integrantes de la Asamblea Legislativa. A través de su Ministro de Justicia y Seguridad, ¿presentará Sánchez Cerén una propuesta de ley que permita anular la amnistía?

¿Colaborará con el juez Velasco, cabildeando con las autoridades estadounidenses para que extraditen al coronel Inocente Orlando Montano a España y se pueda lograr la condena de todos los militares acusados? ¿Estimulará a los que se dicen inocentes para que declaren lo que saben y tengan la posibilidad de ser sobreseídos? ¿Abrirá los archivos militares para esclarecer del todo y con todo las responsabilidades materiales e intelectuales en el caso?

Las respuestas del nuevo presidente habrá que esperarlas más con hechos que con palabras, declaraciones generales de perdón y homenajes selectivos. Pero sí es oportuno plantear las razones para que cumpla con las víctimas y con la Comisión Interamericana. ¿Cuáles son? Comenzar a derrotar la impunidad tocando lo hasta ahora intocable, comenzar a generar confianza entre el resto de víctimas y comenzar a superar el último temor basado en la falsa dicotomía que se plantea entre justicia y paz.

Presidente de izquierda electo, el astro que falta también se alineó hace cinco años. Era el anhelo profundo de cambio de tanta gente esperanzada. Ahora que eso también está presente, ¿lo aprovechará el nuevo mandatario? Sin desestimar a otras, es con las mayorías populares que debe establecer la alianza más fuerte y sincera, desinteresada y prometedora. No vaya a eclipsar sus ánimos de vivir, por fin, bajo una luna nueva de paz, con verdad y justicia.

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Anónimo
08/10/2015
14:54 pm
no me sirvio mucho esto exactamente queria saber porque la luna y las estrellas se alinean es mi tarea de quimica
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Anónimo
07/04/2014
15:20 pm
¿Qué pidió hacer la Comisión? Primero, investigar de forma completa, imparcial, efectiva y expedita, según los estándares internacionales, para juzgar y sancionar a todos los responsables de los hechos. Segundo, reparar integralmente las consecuencias de las violaciones cometidas. Y tercero, adecuar la legislación interna a lo que manda la Convención Americana sobre Derechos Humanos para, así, anular la ley de amnistía. Sr. Cuellar, se que usted no es abogado, yo tampoco lo soy, pero estas tareas no le corresponden al órgano judicial y al legislativo. ¿Por qué usted culpa selectivamente solo al presidente y no a sus amigos de la Sala de lo Constitucional?
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Anónimo
06/04/2014
15:20 pm
No se quien saldría mas perjudicado si llevan a cabo la abolición de la ley de amnistía; si medio gabinete del próximo gobierno o a la oposición misma. Lamento que aun no se haga justicia con la masacre de nuestros mártires jesuitas, que por cierto son 8 y no 6 como dijo nuestro querido bachiller de presidente; pero hablando en serio no creo que este gobierno de Sanchez Ceren vaya a solucionar esta impunidad, porque Arena tratara de salpicar a medio gobierno de otros asesinatos perpetuados por la guerrilla del FMLN.
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Anónimo
06/04/2014
11:20 am
no se mencionan los martires critica se mencionan no s dufuciente .no se lo que quiere Benjamin .el critica a todo lo que se lo pone enfrente hecha en el mismo costal a todos y no creo que eso sea justo. pense que ya no ibamos a leer sus escritos pero ni modo deguiremos sufriendo con sus ataques
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