Educación, apuesta por el futuro

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Editorial UCA
19/03/2012

Si El Salvador quiere entrar en la senda del desarrollo y caminar por ella hasta lograr un nivel de vida digno para todos, debe hacer una apuesta seria por la educación. Con el nivel actual, desde la primaria hasta la universidad, es muy difícil que el país logre superar la pobreza e insertarse adecuadamente en la economía mundial. Hace más de una década, el informe de la Unesco "La educación encierra un tesoro", elaborado por una comisión presidida por Jacques Delors, afirmaba que el conocimiento es la principal fuente de crecimiento económico y riqueza de la sociedad globalizada, y que "la actividad de la educación se ha convertido en uno de los principales motores del desarrollo". El informe también señalaba que las grandes brechas de conocimiento entre unos países y otros, así como al interior de la población de cada país, es una de las principales causas de desigualdad. Los países en desarrollo sufren un grave déficit de conocimiento, las disparidades en materia científica y tecnológica son muy grandes, y habrá que trabajar duramente para lograr un equilibrio en esa área.

El Salvador no es ajeno a ello. Pueden citarse muchos ejemplos para ilustrar el grave déficit de nuestro sistema educativo: el bajo número de estudiantes en bachillerato y en las universidades respecto al total de la población juvenil, los bajos resultados en la PAES, las pocas horas lectivas que se imparten en nuestras escuelas a lo largo del año. No en balde las universidades resienten cada vez más la falta de una preparación adecuada en los estudiantes que ingresan a sus aulas. Es, por tanto, impostergable tomar medidas para mejorar la educación, tanto para ampliar su cobertura como para mejorar su calidad. En ello nos jugamos el futuro del país y la posibilidad de alcanzar un mayor nivel de desarrollo. De lo contrario, la brecha seguirá creciendo constantemente.

Cuatro son las tareas básicas para un cambio sustancial. (1) Mejorar la calidad docente en todos los niveles, pero en especial en el caso de los maestros de primaria y secundaria. (2) Incrementar la cantidad de horas lectivas al año, es decir, el número de horas diarias de clases y el número de días lectivos anuales; pues es vergonzoso que un estudiante salvadoreño promedio apenas pase en la escuela un máximo de 800 horas al año. (3) Duplicar o triplicar el número de jóvenes que cursan el bachillerato. Actualmente, la mayoría de los adolescentes del país termina su vida escolar en la primaria o en el ciclo básico; solo un muy pequeño porcentaje pasa al bachillerato. Y (4) duplicar o triplicar el número de estudiantes universitarios, en especial de aquellos que cursen carreras técnicas superiores que los preparen para empleos en empresas que generen alto valor agregado.

Evidentemente, todo ello supone incrementar el presupuesto dedicado a la educación. Aunque el de este año es el mayor en la historia reciente del país, es todavía insuficiente. Los expertos internacionales aconsejan dedicar al ramo al menos el 5% del producto interno bruto si de verdad se quiere superar el atraso y la pobreza; El Salvador destina en la actualidad solo el 3% de su PIB a la educación. En esta línea, diversas organizaciones sociales nacionales han demandado que para 2014 ese monto se incremente hasta el 7.5%, y justifican esa necesidad en lo ya señalado: el grave atraso de nuestro sistema educativo y la necesidad de dar un avance cualitativo en el mismo.

Pero también hay que considerar el hecho de que la juventud de El Salvador enfrenta condiciones en extremo difíciles. Son muchos los jóvenes que quieren emigrar en búsqueda de oportunidades de vida que no encuentran en el país; y también son muchos los que, ante el desencanto, la desintegración familiar y la falta de oportunidades, optan por involucrarse en las pandillas y en actividades ilícitas. Apostar por la educación es apostar por la juventud, es ofrecerle la posibilidad de una vida plena y con oportunidades. Puesto que la educación es un bien que lleva a la realización personal, su disfrute pleno desalentaría la migración y la integración a las pandillas.

El viernes pasado, en el interior del país, tuvo lugar un acontecimiento muy significativo, un ejemplo del camino a seguir en la apuesta por la educación y por la juventud. Ese día se inauguró el primer instituto tecnológico de educación superior de Morazán, con el nombre del padre Segundo Montes, que ofrecerá las carreras de Hostelería y Turismo, Ingeniería Civil y Agroindustria. En el instituto podrán estudiar anualmente un total de 250 jóvenes. Ahora, estos muchachos del norte de Morazán tienen una oportunidad para seguir estudiando más allá del bachillerato. Según palabras de Francisco Marroquín, director de Educación Superior, el pensum que se ha diseñado para estas carreras es muy exigente y de ellas saldrán los mejores profesionales. Ojalá esto se repita en todos los departamentos y zonas rurales del país.

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Anónimo
28/11/2012
17:45 pm
muy interesada en querer saber mas sobre este teama muy importante.
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Anónimo
21/03/2012
07:02 am
De acuerdo con el planteamiento de la UCA y muy valiosos los comentarios, sin embargo el deficit educacional de nuestro pais es tan grave que se necesitan muchos años para superarlo. Pasaran de la misma manera muchos años durante los cuales la desercion escolar seguira siendo muy alta, ante esta realidad debe tomarse meidas pragmaticas...los programas escolares nuestros estan plagados de conocimientos "no muy necesarios" y poco tienen de conocimientos para la sobrevivencia en un medio agreste como el nuestro. Si no podemos mantener a nuestros jovenes en las escuelas, aprovechemos el poco tiempo que esten para enseñarles a sobrevivir, los maestros deberian enseñar a sus estudiantes, tan pronto como la madures del muchacho lo permita, conocimientos, habilidades y destrezas vendibles en el mercado de trabajo o que le permitan enprender actividades productivas que lo hagan sentirse util y necesario. El gobierno tiene la responsabilidad
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Anónimo
20/03/2012
09:21 am
Estoy de acuerdo que la educación, es esencial para el desarrollo social, económico, cultural, político, etc. Pero como educadora, me permito señalar que los niveles de educación inicial y parvularia, son esenciales para lograr el desarrollo integral y el éxito personal y profesional en educación básica, media y superior; así como, en la transformación de la realidad. Por ello, sugiero que en El Salvador se asigna más presupuesto a dichos niveles educativos y se promueva más la educación para la niñez 0 a 7 años de edad. Como veremos en las investigaciones que citaré una excelente educación en la primera infancia garantiza un desarrollo integral del ser humana e incidir en el desarrollo de los pueblos:  La UNESCO (2007), sostiene que muchos aspectos de la vida de un ser humano se definen entre los 0 y 9 años de edad. Se sabe a travé
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Anónimo
19/03/2012
19:38 pm
El Informe Delors, habla de los cuatro pilares de la educación: aprender a aprender, aprehender haciendo y entre estos reclama una coherencia del ser con el hacer, necesitamos lograr con el proceso de formación transformar al ser humano, para que tengamos la oportunidad de tranaformar nuestra sociedad.
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Anónimo
19/03/2012
15:52 pm
Muy acertado este análisis sobre la educación en El Salvador.Necesitamos mas Ciudades Normales excelentes como las que teníamos en los años pasados, es tiempo de comenzar a exigirle al gobierno que devuelva al pueblo nuestra Ciudad Normal Alberto Masferrer y abrir otras en oriente y occidente, para capacitar a docentes y así mejorar la calidad educativa en todos los niveles desde kinder hasta la universidad.
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