El Instituto para la Economía y la Paz (IEP, por sus siglas en inglés), un centro de investigación internacional independiente, publicó, en días recientes, su informe anual. El documento radiografía la situación de seguridad en 163 países del mundo, analizando tres grandes categorías mediante 23 indicadores cualitativos y cuantitativos. Las categorías analizadas son, en primer lugar, seguridad y protección social, que incluye indicadores como la criminalidad percibida, los homicidios, el terrorismo político y la inestabilidad política; en segundo lugar, conflictos internos e internacionales en curso; y en tercer lugar, militarización, que incorpora factores como el número de efectivos, la compra de armas y el presupuesto asignado al estamento militar. El informe mide el nivel de paz de cada país mediante estos indicadores y establece un ranking.
Este año, el informe no contiene buenas noticias. A nivel internacional, la seguridad y la paz siguen deteriorándose. Por décimo segundo año consecutivo, el mundo es menos pacífico que en el año anterior. En 2026, la paz general se deterioró en 99 países, mejorando solo en 62. Los países que encabezan el ranking del Instituto comparten varias características. Por un lado, el Estado cumple la función que le corresponde de cara a la población, es decir, las instituciones públicas prestan un buen servicio a la sociedad. Además, existe cohesión social, la ciudadanía confía en las instituciones y goza de un buen nivel de vida, se registran bajos niveles de violencia y las relaciones con la comunidad internacional son armoniosas.
Los cinco países con mayor nivel de paz son, en orden, Islandia, Nueva Zelanda, Suiza, Eslovenia e Irlanda. A la zaga del listado aparecen los países menos pacíficos del mundo: Rusia, Sudán, República Democrática del Congo, Ucrania e Israel. El Salvador aparece en la posición 121 de los 163 evaluados, por debajo de todos los países centroamericanos. Nicaragua es el más próximo, en el puesto 106; le sigue Honduras en el 96, Guatemala en la posición 88, Panamá en la 81 y Costa Rica en la 62. Estados Unidos aparece en el puesto 134, por debajo de El Salvador y de todos los países centroamericanos; en el año 2012, Estados Unidos ocupó la posición número 88 entre 158 países evaluados.
El informe deja algo en claro: la paz no puede medirse solo por el número de homicidios. El Instituto tiene en cuenta otros factores relacionados con la seguridad y protección social, los conflictos y la militarización. Declarar que un país es el más pacífico de una región a partir únicamente de un indicador, como la tasa de homicidios, ofrece una visión parcial que no corresponde a una evaluación integral como la que realiza el IEP. La seguridad ciudadana es un primer paso imprescindible, pero por sí sola no basta. Hace falta, por ejemplo, que haya armonía social y que la ciudadanía sienta confianza en las instituciones para hablar con propiedad de una sociedad que pueda considerarse pacífica y segura.