Recursos para la seguridad

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Editorial UCA
09/11/2015

Con la ratificación del Presidente de la República, entrarán próximamente en vigencia dos nuevas medidas aprobadas por la Asamblea Legislativa para recaudar más fondos para seguridad: el gravamen del 5% a las telecomunicaciónes y un 5% adicional al impuesto sobre la renta para las empresas y los particulares con ganancias anuales superiores al medio millón de dólares. Como era de esperarse, la oposición de Arena, la ANEP y sus cámaras sectoriales, y los grandes medios de comunicación, con El Diario de Hoy y La Prensa Gráfica a la cabeza, ha sido total. Esta radical oposición de los grupos económicamente más poderosos y la manera en que la prensa ha hecho eco de sus posiciones podrían dar la impresión de que toda la ciudadanía está en contra de los nuevos impuestos. Pero no es así; muchas personas e instituciones, con un mayor sentido patriótico y solidario, y que a diario sufren los embates de la violencia, apoyan estas medidas y consideran necesario que el Gobierno disponga de más recursos para el plan El Salvador Seguro y cualquier otro esfuerzo que abone a superar la grave situación de inseguridad y criminalidad que vive el país.

El Diario de Hoy y La Prensa Gráfica han mostrado, una vez más, que su línea editorial y su política informativa no responden a los intereses de la mayoría de la sociedad ni reflejan la defensa de la verdad y la libertad de la que tanto hablan en las reuniones de la Sociedad Interamericana de Prensa. En este asunto, al igual que en muchos otros, defienden a ultranza una posición bien definida, dejando de lado otras voces y puntos de vista. Así, pervierten la misión social de los medios de comunicación: informar de manera independiente y objetiva, sin defender posiciones e intereses particulares. En la práctica, son instrumentos ideológicos al servicio de un tipo de sociedad excluyente y de los intereses de los grupos de poder económico y político.

Como ya se ha señalado en varias ocasiones, quienes más sufren las consecuencias de la violencia y la inseguridad son las comunidades pobres, los que viajen en bus, los pequeños negociantes, los que no pueden pagar seguridad privada para proteger sus casas. Las víctimas de los homicidios son en su mayoría jóvenes de barrios marginales y de cantones rurales, hombres y mujeres que sobreviven en la economía informal por falta de un empleo formal. Habría que preguntarles a ellos y a sus familiares, a las víctimas de la violencia, si están de acuerdo en que el Gobierno tenga los recursos necesarios para ofrecerles seguridad, para impulsar programas de prevención, para apoyar a las familias de las víctimas. Son ellos quienes tienen la mayor autoridad para opinar sobre este asunto, no los que viven en burbujas de bienestar, con la vida asegurada de múltiples maneras. Pero los pobres no cuentan para los que en nuestro país han vivido siempre en la abundancia. No en vano monseñor Romero llamó decenas de veces a los ricos a ser solidarios con los pobres, a compartir sus riquezas, a que no se dejaran arrastrar por los ídolos del poder y del dinero.

No hay que perder de vista que todos los estudios recientes apuntan a que la criminalidad es un importante escollo para la inversión y el desarrollo económico de El Salvador. El alto gasto en seguridad, tanto por parte del Estado como de los ciudadanos, reduce los fondos que se destinan a fomentar el desarrollo económico y social del país. Además, incrementa los costos de la producción privada, lo que disminuye su competitividad. Así las cosas, debería ser un interés de todos superar el problema de la inseguridad en el menor plazo posible. Por supuesto, no solo es posible, sino positivo discutir el modo de obtener los recursos adicionales que se requieren para ello. Pero de ahí a afirmar que ya hay suficientes recursos, proponer que se limiten los presupuestos de otras carteras del Estado o plantear medidas que supongan un incremento de la deuda pública hay una distancia insalvable. Ciertamente, es necesario exigirle al Gobierno el uso transparente de los recursos públicos, que dé cuentas de su utilización al servicio de la población. Se debe exigir, pues, que tanto los nuevos recursos que se obtengan de la contribución especial para seguridad como los ya existentes sean usados con responsabilidad, efectividad y transparencia, y únicamente para el fin señalado. En ello, la población debe permanecer vigilante y levantar la voz ante cualquier abuso que se cometa.

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Anónimo
18/11/2015
11:33 am
Que lastima que tanto la derecha como la izquierda siguen utilizando sus diferentes argumentos no para construir sino para destruir, este impuesto no es bueno porque la empresa privada SIEMPRE se lo traslada al consumidor y ademas el gobierno actual no da muestras de administrar bien y para colmo los salarios de los funcionarios son vergonzosamente elevados comparados al salario minimo. Hagamos mejor uso del dinero del pueblo y seamos honrados con nuestra gente.
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Anónimo
11/11/2015
22:46 pm
pero si estos impuestos hubieran sido en un gobierno de ARENA me imagino que el autor, anonimo y que no da la cara, de este articulo estaria criticando e incentivando la famosa lucha de clases que solo es una tonteria para la gente que no razona nada. Ya dejen de disparates señores, dejen de poner a la empresa como el enemigo. Este gobierno esta por los suelos, gasta y gasta y nada de resultados, si ustedes estan decepcionados del gran cambio no culpen a otros. con todo respeto ya maduren señores de esta universidad. Superen sus rencores y escriban soluciones coherentes.
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Anónimo
10/11/2015
22:30 pm
Es aveces curioso la forma ingenua sospechosa en q la UCA habla de quitarle a los ricos. Nadie se opone a q hayan mas recursos para seguridad pero todos tenemos drecho a cuestionar como se usan esos recursos. Y sobre todo la UCA parece no molestarse en criticar el enriquecimiento ilicito de m7chos diputados. Se captan recursos y s3 anuncian sendos bonos, salarios, megaproyectos de prevencion y los pnc q?? equipos,efectivida?y todo dentro de un marco improvisdado q no avisira ni impone resultados auditables. Q pasara cuando $900 mill9nes nes no sean suficientes?? Tampoco no n9s enganemos el fmln no toco el predial, en usa europa podez terminar de pagar tu hipoteca pero el prdial es permanente,no tocaron los casinos,licores,lupanares,arma de fuego,etc. Lo q signifuca q el fmln tiene sus padrinos oligarcas intocables. Com9 siempre los impuestos se mueven por gravedad y siempre tocan el piso osea a los mas pobres con sendas facturas por agua,luz,alimentos,transporte,gas, y los homicidios?
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Anónimo
10/11/2015
12:08 pm
Cuando uno analiza la realidad de manera objetiva, con una actitud crítica y reflexiva ,alejado de ideologías que nos impidan ver la realidad tal y como es, entonces la realidad se nos muestra con sus múltiples y contradictorias facetas y uno comienza a comprender que la vida no consiste en conceptos sino en vivenciar la palabra al servicio de la realidad. Como decía nuestro réctor mártir, Ignacio Ellacuría, nuestra tarea es triple:hacernos cargo de la realidad, cargar con la realidad y encargarnos de la realidad. esta tarea, consciente y transformadora, se hace común y solidaria a través de gestos y palabras.Cuando estas palabras acarrean verdad nos hacemos libres para ser nosotros mismos en contacto con la realidad que hemos de aceptar y transformar, haciéndola habitable y humana. Ese es el compromiso de nuestra universidad, participar en la transformación de la realidad salvadoreña, una realidad llena de desigualdades y carente de oportunidades, en una realidad más...
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Anónimo
09/11/2015
23:20 pm
Ese moralismo ridículo de cuestionar a otros sobre lo que para mí es imparcial, o que \"representa los intereses de la mayoría\", o que para mí sea \"lo objetivo y verdadero\", tal pensamiento me hace arder en cólera con solo oírlo o leerlo. Confundir el derecho a una información veraz no significa obligar a los medios a informar lo que a mi me gusta, o lo que yo considere imparcial, significa que exista la posibilidad de pluralidad de medios, de voces, de posiciones, la libertad de cada medio de expresar su visión y en no restringirle ese derecho a los demás. En la pluralidad de voces está el camino a la verdad, todas las voces tienen una pizca de verdad, y la suma de todas ellas nos conducirá a una verdad más integral y completa, un panorama lo más amplio posible. En lo que sí tiene razón este editorial, es en que LPG y EDH no responden a los intereses de la mayoría, ni están forzados a hacerlo, así como tampoco la UCA representa la voz de las mayorías, ni está...
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Anónimo
09/11/2015
20:13 pm
esos impuestos es como quitarle un pelo al tigre sabemos que los enemigos del pueblo siempre estaran en contra eso si como dice el articulo el verdadero pueblo debe estar vigilante que su uso sea el correcto y no como se ha hecho anteriormente que los prestamos o donaciones han pasado al patrimonio personal de tanto corrupto
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Anónimo
09/11/2015
15:48 pm
Yo creo que no se debe partidizar esto, las personas que tienen negocio y que saben manejar dinero, saben que cualquier gasto debe estar fundamentado en un presupuesto y en un plan de ejecución de este presupuesto. Lo que parece suceder aquí es que el gobierno no ha presentado un plan creíble de manejo de estos recursos para aminorar la inseguridad. No se trata de tener dinero para apoyar a las personas que han sufrido violencia, se trata de evitar la violencia y hasta ahorita con los recursos disponibles no se ha logrado disminuirla. ¿Cuál es la garantía de que el gobierno utilice estos fondos \"extras\" en un plan que sea creible, lógico y eficaz para disminuír o erradicar la violencia?. No se confundan, no se trata de que los Arena se opongan a que haya recursos para utilizarlos en contra de la violencia, si a ellos, como a todos, nos afecta. Pero quienes estan acostumbrados a rendir cuentas con el dinero saben que no se puede pedir para derrocharlo en planes sin sentido.
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