La revista Estudios Centroamericanos (ECA) presentó en enero su número más reciente, el 784. Esta edición reúne artículos sobre la participación de teólogos, sacerdotes y pastores en redes centroamericanas de intelectuales entre las décadas de 1970 y 1990; las narrativas sobre seguridad y encierro en El Salvador y Costa Rica; y el derecho a la propiedad colectiva de los pueblos originarios de Panamá.
ECA, que este año celebra su 80.° aniversario, nació en 1946 como una iniciativa de la Compañía de Jesús. Desde sus inicios, se concibió como un espacio para el análisis de los principales procesos sociales, políticos y culturales de la región, a partir de la experiencia pastoral, educativa y social de los jesuitas.
Durante sus primeras décadas, la calidad de la revista la convirtió en un referente para la comprensión del acontecer centroamericano y de sus transformaciones históricas. En 1969, la dirección de ECA pasó a la UCA, adquiriendo el carácter de revista universitaria. A partir de entonces, fortaleció su orientación académica y amplió su alcance mediante la difusión de artículos de investigación, ensayos y estudios sobre la realidad centroamericana desde enfoques multidisciplinarios.
A lo largo de su historia, la publicación ha atravesado diversas etapas que han fortalecido su papel como un espacio crítico de análisis. Uno de sus hitos ocurrió en 1976, con la publicación, en la edición 337, del editorial “A sus órdenes, mi capital”, escrito por Ignacio Ellacuría. En el texto se denunciaba la subordinación del Estado salvadoreño a las élites económicas, evidenciada en la decisión de dar marcha atrás a los intentos de reforma agraria que buscaban atender el problema de la tenencia de la tierra en El Salvador. Esta postura de la Universidad generó fuertes tensiones y tuvo consecuencias directas, entre ellas un atentado con bombas que provocó daños materiales en el campus, lo que puso de manifiesto el impacto público y político de la revista.
Durante la década de los ochenta, en un contexto marcado por la guerra civil, la autocensura de la prensa y la escasez de canales alternativos de información, ECA fue un medio de referencia en la difusión de investigaciones, testimonios y documentación sobre violaciones a los derechos humanos y la crisis sociopolítica. “En ese momento, la revista se posicionó como un vehículo de expresión crítica frente a la realidad salvadoreña y se consolidó como un espacio alternativo”, señala Carlos Ferrufino, actual editor de ECA.
La revista ECA está dirigida a la comunidad científica y académica, pero también al público general interesado en conocer a profundidad los temas que afectan a la región centroamericana. Foto: Dirección de Comunicaciones.
Con 784 ediciones agrupadas en 81 volúmenes, la revista mantiene el rigor académico que ha caracterizado su trayectoria. Se publica trimestralmente, cuatro números al año, y se organiza en tres secciones: “Editorial”, que ofrece una reflexión sobre temas relevantes de la realidad salvadoreña y centroamericana; “Artículos”, orientada a la publicación de investigaciones y textos académicos inéditos; y “Documentos”, que reúne materiales de interés, como sentencias judiciales, homilías, informes y comunicados oficiales vinculados al contexto nacional.
Para Ferrufino, “la revista sigue teniendo un gran valor al día de hoy porque esas temáticas en las que se ha venido especializando, o se ha venido focalizando, son efectivamente problemáticas que le duelen […] a la población centroamericana. Cuando hablamos de violencia, seguridad, de derechos humanos, de educación, ahí estamos hablando de los temas que […] duelen en la región y que, por lo tanto, hay que siempre insistir”.
La edición más reciente de ECA, así como sus números anteriores, puede consultarse en el sitio web de la revista.