De despertar a actuar: un proceso formativo para fortalecer la cultura de cuidados

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Kellys Portillo
21/08/2026
En la formación participaron representantes de Fe y Alegría, Colegio Externado de San José y la UCA. Fotografía: Dirección de Comunicaciones.  

El campus fue sede de la tercera etapa del proceso formativo “Despertar, conciencia y acción”, impulsado por la Oficina de Salvaguarda de la Provincia Centroamericana de la Compañía de Jesús y promovido en la UCA por la Secretaría de Integración Universitaria. En esta fase, denominada Acción, desarrollada el 18 y 19 de agosto, participaron diez miembros del Colegio Externado de San José, ocho de Fe y Alegría, y 27 de la UCA. 

La actividad forma parte de un plan orientado a fortalecer las capacidades de los miembros de las obras jesuitas de la región para prevenir, identificar y responder ante situaciones que puedan afectar la integridad y el bienestar personal, así como para acompañar adecuadamente a quienes requieran apoyo. El proceso busca, además, contribuir a la construcción de espacios seguros y a la consolidación de una cultura de cuidados. 

La formación se desarrolló de manera progresiva en tres etapas entre 2024 y 2026. La primera, Despertar, estuvo orientada a reconocer la existencia de situaciones de abuso y a comprender que las instituciones de la Compañía de Jesús no son ajenas a esta realidad. 

La etapa Conciencia profundizó en distintas formas de vulneración y otras dinámicas nocivas que pueden llegar a normalizarse en los ámbitos laborales. En esta fase también se abordaron temas relacionados con los abusos de conciencia, espiritual, de poder y psicológico, así como la importancia del buen trato, la ética del cuidado y la necesidad de establecer límites saludables en los diferentes espacios de convivencia. 

Durante la jornada, los participantes reflexionaron sobre cómo contribuir a un entorno laboral seguro. Fotografía: Dirección de Comunicaciones.

Finalmente, Acción retomó los aprendizajes de los años anteriores y se centró en los factores psicológicos que, en determinadas circunstancias, pueden dificultar que las personas actúen ante situaciones de abuso. Asimismo, se trabajó en estrategias de comunicación asertiva y en el fortalecimiento de la valentía moral, con el propósito de brindar herramientas para actuar de manera concreta, responsable y oportuna. 

Más allá de compartir conocimientos y herramientas, la formación busca propiciar una reflexión que permita a las personas incidir en sus propios entornos. En ese sentido, Gabriela Torres, responsable de la Oficina de Salvaguarda, destaca la importancia de “poner el tema [de los abusos y vulneraciones] sobre la mesa, capacitar a las personas y que estas se conviertan en agentes activos en sus entornos y puedan replicar el aprendizaje en sus espacios de trabajo”. 

Para Luis Galdámez, uno de los participantes de la formación, este tipo de espacios “invita a cuidarnos entre todos y a orientar de mejor manera a quienes buscan apoyo, de modo que podamos crecer y desarrollarnos profesionalmente mientras construimos un entorno basado en la comunicación activa, la ética y la acción preventiva”. 

Fotografía: Dirección de Comunicaciones.
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